viernes, 24 de abril de 2020

¡El camino de Emaús, camino de encuentro con Jesús!


Oración: Señor Jesús, abre mis ojos y mi corazón para verte en todas las circunstancias de mi vida. Dame un espíritu abierto a la aceptación de tu voluntad para poder realizarla por Amor, como tú realizaste la voluntad del Padre. Aumenta mi fe para contemplar vivamente, con estos ojos terrenales, tus maravillas y proclamarlas al mundo entero. Amen.

Queridos hermanos, ¡que El Señor les de la Paz!


El Evangelio de san Lucas capítulo 24, versículo 13 a 35 nos relata como dos discípulos de Jesús se dirigían hacia una ciudad llamada Emaús. Los dos caminaban preocupados y tristes, bajo la tentación del desánimo, cuando de repente Jesús mismo se le acerca preguntando: “¿de qué están conversando?” (v. 17). Fue suficiente una pequeña intervención de Jesús y ellos empezaron hablar de sus preocupaciones e inquietudes. “Y comenzando por Moisés y continuando con todos los profetas, Jesús les explicó lo referente a Él en todas las Escrituras” (v. 27) y con palabras consoladoras les hizo ver que, en muchas ocasiones, Sus caminos no son los nuestros y que Dios tiene sus planes con cada uno de nosotros. Fascinados por la enseñanza de Jesús, los dos sintieron el deseo de quedarse más con El: “Quédate con nosotros, porque está atardeciendo, y el día ya ha declinado” (v. 29) y, “al sentarse a la mesa con ellos, tomó pan, y lo bendijo; y partiéndolo, les dio” (v. 30).

Al quedarse con Jesús sucede algo fascinante en nuestra vida: nos convertimos en sus discípulos.  Pero, para llegar a esto, es necesario empezar un nuevo camino, vivir una fe profunda y luminosa que nos lleva a la aceptación amorosa de la voluntad de Dios en nuestra vida.

Desierto de Atacama - Chile
Querido joven, si sientes que tu camino es parecido al de los discípulos de Emaús, si estas preocupado e inquieto ven y haz una experiencia de vida con Jesús en el seno de nuestra Orden Franciscana. Encontrarás respuestas a tus preguntas y a tus inquietudes, verás con tus ojos a Jesús en los hermanos más necesitados, lo encontrarás en la oración, en su palabra, en la Eucaristía y en la vida fraterna y abrazando la cruz a ejemplo de nuestro padre San Francisco, te convertirás en discípulo del Señor, hermano menor y servicial, anunciador de Paz y Bien a nuestro mundo.

¿Te has sentido escogido/elegido alguna vez en la vida? ¿Sientes que eres muy joven para tomar opciones en la vida? ¿Eres consciente de la presencia de Dios en tu vida? Si es SÍ, pide a Jesús que se quede y conversa contigo. Porque Él es  nuestra única alegría y seguridad. Y reces: “Señor quiero vivir, siempre, cerca de Ti. Déjame entrar en tu corazón para que el mío arda de amor por Ti”.


¡Paz y Bien!

Fray Emilian DUMEA OFMConv.

sábado, 18 de abril de 2020

¡La paz esté con ustedes!



2° Domingo de Pascua, año A.

Paz y bien a todos queridos seguidores, que tal?

Cuasimodo en Curicó
Les dejo una sencilla reflexión para este domingo llamado, por voluntad de San Juan Pablo II, el domingo de la Misericordia. Como no recordar que hoy es también el domingo donde se celebra Cuasimodo, en verdad los otros años, sin la contingencia del Coronavirus, en esta fiesta llamada también en Albisse iba a visitar a los enfermos. Por eso un recuerdo cariñoso en nuestra oración, por todos los enfermos postrados y por todos los cuasimodistas!

Con la celebración del presente domingo de la Misericordia, concluimos la Octava de Pascua, es decir, de esta semana, que la Iglesia nos invitó a considerar como un solo Día: el Día en el cual actuó el Señor. El evangelio de hoy, nos relata, en la primera parte, la aparición de Jesús a sus discípulos, el  mismo día de su resurrección, en que regaló el tesoro de su Paz, y después de entregarles el don del Espíritu Santo los envió a anunciar el Evangelio a toda criatura. La segunda parte del evangelio según san Juan (Juan 20,19-31) presenta el encuentro de Jesús con Tomás y la profesión de fe del discípulo.

Fray Tullio Pastorelli durante Cuasimodo
            En esta reflexión quiero compartir con ustedes solamente las primeras palabras que Cristo resucitado  dirigió a sus discipulos: “¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes”.

El primer punto es el don de la paz. Cristo encuentra a sus discípulos y les dice la paz esté con ustedes. Paz, en hebreo Shalom ( שלום ), que significa un deseo de tranquilidad, calma interior, armonía consigo mismo, con los demás y con la creación entera, un deseo de salud física y espiritual para aquel o aquellos a quienes está dirigido el saludo. Es bueno agradecer, en este domingo y por toda esta semana, a Cristo, por este gran regalo de la paz, tan importante y esencial también para nosotros en estos días tan inciertos y dolorosos.

El segundo punto que voy a desarrollar un poco más, es la invitación y el mandato que sigue. Cristo dice: “Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes. El resucitado no tiene miedo, y lleno de energía,  invita con fuerza a los discípulos a ser valientes, a tener coraje para ir a todas partes, en todo el mundo y anunciar, testimoniar el misterio de salvación y liberación que Él vivió para nosotros. Este Misterio: Pasión, Muerte y Resurrección, es un Misterio  actual, verdadero y eficaz también hoy día, y necesita personas -jóvenes- que se entreguen a Jesús para hacerlo actual y poder así anunciar y testimoniar a Cristo dándolo a conocer, para ser amado, abrazado, en todo el mundo. En otras palabras, Cristo me dice a mí hoy y personalmente: yo también te envío a ti para ser misionero de mi amor.

Mensajeros de la paz
Para finalizar deseo decir a modo de resumen: Cristo en este domingo en Albis, apareciendo a los discípulos, regala su paz y los envía a ser misioneros por el mundo; hagamos nuestra esta invitación del Señor: recibamos en nuestros corazones la paz del resucitado y sin miedo,  con valentía y entusiasmo digamos  al Señor: yo quiero ser tuyo Señor, yo quiero ser misionero de tu Reino, yo quiero anunciar a todos que tú, y solo tú eres el Mesías!


Para reflexionar tres preguntitas:
¿Experimento, en este tiempo de pandemia y de cuarentena la paz de Dios?
¿Me atrevo, con pasión y sin miedo a seguir a Jesús, también con una decisión comprometedora y que involucra toda mi vida?
¿Me pregunté alguna vez si el Señor resucitado me llama a consagrarme totalmente a él en la vida religiosa o sacerdotal?


Paz y bien

Fray Tullio Pastorelli

martes, 14 de abril de 2020

Maria Magdalena, amiga fiel de Jesús


“El primer día de la semana, de noche, muy temprano, cuando todavía estaba oscuro” (Jn. 20,1). La narración que hace Juan de la resurrección empieza de esta manera. De noche y muy temprano María Magdalena va al sepulcro. María era una mujer muy cercana a Jesús. María era una de las mujeres que cuando Jesús fue crucificado “estaban allí mirando a distancia”, María había “acompañado y servido a Jesús desde Galilea” (Mt 27,55). Los discípulos se fueron, incluso Tomás que había dicho “Vamos también nosotros a morir con él” (Jn.  11,16) y Pedro que había prometido “Señor, daré mi vida por ti” (Jn.  13,37) no estaban. María y otras mujeres se quedaron y estuvieron con Jesús hasta la cruz. Esas mujeres han continuado a mirar  a Jesús también cuando muchos se habían alejado de Él. Nunca predicaron o escribieron cartas o evangelio, pero supieron quedarse sin miedo con Jesús.

Una mujer, María Magdalena, hoy nos acompaña al encuentro con Jesús resucitado, una mujer, nos ayuda a comprender cómo podemos permanecer fieles. una mujer, María Magdalena nos ayuda a entrar en el misterio de nuestra fe.
El encuentro con el resucitado empieza de noche y muy temprano, empieza en las horas más oscuras y cuando hace más frío. Eso pasa también en nuestra vida: días más oscuros y donde hace más frío. También el mundo hoy está pasando uno de los momentos más dramáticos y duros de las últimas décadas a causa de la pandemia. Actualmente, hay oscuridad porque no sabemos cuándo podremos volver a la normalidad, no sabemos cuándo podremos salir de nuestros hogares, cuando habrá una vacuna y una cura.
Hoy, nuestra vida pasa también por la oscuridad y el frío, pero, Jesús puede iluminar la oscuridad de nuestra vida y puede calentar el frío de los tiempos más difíciles. Madelein Delbrêl, una mística francesa, escribe: “Salvar el mundo no significa ofrecerle la felicidad, pero dar un significado a su sufrimiento es regalarle una alegría que ninguno podrá robarle”.

Huevos de pascua 
Otra mujer, María de Betania, hermana de Lázaro y Marta, “Seis días antes de la pascua (…) tomó una libra de perfume de nardo puro, muy costoso, ungió con el los pies de Jesús y sus cabellos. La casa se llenó del olor del perfume” (Jn.  12,1-3). Con este gesto de humildad, María, amiga de Jesús, anticipa la Pascua. Porque tal como nos dice Juan, “la casa se llenó del olor del perfume”, el perfume de Cristo, el que llena nuestra vida. Es así cómo podemos aprovechar este tiempo, en que debemos quedarnos en casa, para estar un poco más con Jesús, pidiéndole que llene  nuestros hogares y nuestras vidas de su perfume.

¡Feliz Pascua de Resurrección a todos!

Fray Matteo Martinelli OFM Conv.

miércoles, 8 de abril de 2020

Pascua: Vocación para Amar.

Frailes de la Delegación
y las tres comunidades.

“El Amor no es amado”. Es la frase de Jacopone de Todi atribuida a San Francisco de Asís que expresa el grito del dolor al descubrir esta verdad. Gritaba su dolor con lluvia de lágrimas que bajaban de sus ojos. San Francisco descubrió esa verdad en el gran silencio de la noche, en lo más profundo del bosque en medio de la naturaleza, mientras íntimamente conversaba con el dueño de su vida en la oración, el Amor. En ese momento descubrió también su vocación, que es amar a Jesús que sufre y crucificado por nuestra salvación, en los hermanos que sufren como Él.
Amar es una vocación. Dice Papa Francisco en su homilía en el domingo de ramos pasado dice:Estamos en el mundo para amarlo a Él y a los demás. El resto pasa, el amor permanece. El drama que estamos atravesando en este tiempo nos obliga a tomar en serio lo que cuenta, a no perdernos en cosas insignificantes, a redescubrir que la vida no sirve, si no se sirve. Porque la vida se mide desde el amor”. (Texto completo se encuentra aquí:http://www.vatican.va/content/francesco/es/homilies/2020/documents/papa-francesco_20200405_omelia-palme.html).
En este año 2020 causado por la pandemia de coronavirus, nos hace sentir frágiles y vulnerables, nos obliga a cuestionar el valor de la vida y de la muerte, del bien y del mal. Pero no es el motivo para quedarnos permanentemente encerrados  en “cuarentena”, sino es invitación para salir y ser más solidarios para con los demás. Son héroes de nuestro tiempo los médicos, enfermeros, científicos que buscan la solución de esta pandemia y también carabineros, militares y todas las personas que colaboren para que se rompan las cadenas de la pandemia. Son personas normales como nosotros, que corren el riesgo de ser contagiados, prestan sus servicios para salvar las vidas.

Sabemos que para Cristo la muerte, el dolor, el fracaso humano y los sufrimientos no tienen las últimas palabras, todo esto sirve para manifestar la gloria de Dios y para que creemos en Él que es Camino, Verdad y Vida. Esa fuerza divina que empujó a Jesús a salir de la tumba, sea también para nosotros la fuerza que nos empuje a salir de nuestra comodidad para ser más solidarios con los demás, para amar el Amor que no es suficientemente amado y tal vez olvidado.

«Non est hic, sed resurrexit» (Lc 24, 6).
¡Felices pascuas para todos!

Frailes Conventuales de la Delegación de Chile.

Jubileo 25 años de la Delegación de Chile

       Del 16 al 19 de noviembre de 2020, los hermanos de la Delegación junto con los dos formandos actuales, se reunieron en Santiago para ...