martes, 26 de junio de 2018

Una nueva etapa del camino vocacional: la entrega de la TAU


TAU y Escritos de San Francisco de Asís
Inicio del año Postulandato de Hno. Eduardo Barrera Diaz.

El 18 de junio de 2018 pasado nosotros hemos vivido un momento importante de una nueva etapa del camino de nuestro hermano Eduardo BARRERA DIAZ: la entrega de la TAU. Durante la celebración solemne de las vísperas en nuestra capilla en Curicó, el nuestro Delegado Provincial, Fray Tullio PASTORELLI entregó la TAU y Los Escritos de San Francisco de Asís a Eduardo como signo visible  del inicio del año Postulandato, en el seguimiento de Cristo pobre y crucificado.

¿Qué es la Tau que normalmente llevan los frailes franciscanos?

Fray Tullio Pastorelli (Delegado 
Provincial en Chile) y
Eduardo Barrera Diaz
La cruz de tau hecha de madera o, por simplificación, tau, es una figura emblemática en forma de la letra griega tau (Τ τ). Por ser empleada como signo distintivo de los Hermanos Hospitalarios de San Antonio se llama también cruz de San Antonio Abad. Otra orden religiosa que la emplea como signo distintivo de sus miembros es la Orden franciscana. Estas dos órdenes la representan normalmente con los extremos de sus brazos ampliados. "La terminación gruesa de los extremos del travesaño es una muestra de cómo se escribía a principios del siglo XIII.

La entrega de la Tau a Eduardo
Su uso en el franciscanismo se remonta al mismo Francisco de Asís, quien la usaba como su firma y sello personal. Durante la época de Francisco y a partir del IV Concilio de Letrán, convocado por el Papa Inocencio III, la Tau era un símbolo muy utilizado por la Iglesia Católica en general, como signo de conversión y señal de la cruz.

San Francisco de Asís, que participó en el Concilio en calidad de superior general de una Orden aprobada por la Iglesia, debió de tomarse muy en serio la invitación de Inocencio III pues, según los compañeros y sus primeros biógrafos, amaba y veneraba la tau, "porque representa la cruz y significa una verdadera penitencia". Al comienzo de cualquier actividad se santiguaba con dicha señal, la prefería a cualquier otro signo y la pintaba en las paredes de las celdas. En sus conversaciones y predicaciones la recomendaba a menudo, y la dibujaba a modo de firma en todas sus cartas y escritos, "como si toda su preocupación fuese grabar el signo de la tau, según el dicho profético, sobre las frentes de los hombres que gimen y se lloran, convertidos de veras a Cristo Jesús".


Entre los manuscritos autógrafos de Francisco en que firma con la "Tau" se encuentra su célebre "Bendición a fray León", reliquia que se conserva en la Basílica de San Francisco de Asís.

SAN ANTONIO DE PADUA

Basílica de San Antonio en Padua

Un peregrino inquieto siempre en búsqueda de la voluntad del Señor.

En este mes de junio hemos recordado la fiesta de San Antonio de Padua (13 de junio) y en nuestros conventos de Chile, hemos vivido momentos lindos y profundos de oración y de celebración con los niños, con los enfermos, con los ancianos. Se puede decir que Fernando-Antonio en su vida terrena fue un peregrino y forastero.

San Antonio de Padua

Fernando (este era al nombre de pila de san Antonio) nació en Lisboa 1195 primogénito de una familia noble y rica. Sus padres lo encaminaron hacia el estudio y hacia el arte de la guerra, porque deseaban que fuese un caballero como todos los varones de su familia. Pero en la vida de palacio, Fernando no era feliz, y no encontraba lo que deseaba para su vida.
Decidió más o menos a la edad de 16 años (1210),  buscar su realización en un monasterio de Lisboa con los Canónicos regulares de san Agustín , pero en el estudio de la ciencia algo le faltaba,  y con esta inquietud pidió de ser trasladado a otro monasterio cerca de Coímbra. En este lugar recibió el sacerdocio y por seis años vivió allí. Pero tampoco ahí se sentía tranquilo, en paz.

Procesión de la estatua de San Antonio
animada por Pastoral Juvenil en Curicó
Cuando, corría el año 1219 Fernando encontró a los frailes menores de paso por  Portugal para irse a Marruecos como misioneros, y le gustó este testimonio de vida sencilla y pobre de los hermanos francisanos y pensó que podría ser feliz también él, y así encontrar al Señor en tierra misionera. Dejó la vida silenciosa y de estudio del monasterio y recibió el hábito franciscano con el nombre de Antonio. Se fue a Marruecos para misionar, pero se enfermó y tuvo que regresar. Su vida misionera duró nada más que seis meses. ¡Podemos decir, otro fracaso para Antonio! Y podemos decir que podía entender lo que el Señor soñaba y deseaba con él.

En el 1221 se encuentra con el hermano Francisco en Asís en el capítulo de las esteras y la voluntad del Señor lo conduce  entonces hacia un Eremitorio en el norte de Italia por dos años, este es un tiempo donde Antonio purifica su corazón, se deja plasmar con el Espíritu del Señor. Cree que su vocación es aquella de vivir en soledad y retirado del mundo haciendo los trabajos más humildes, rezando y contemplando. Pero el Señor tiene otro plan para Antonio y un día le toca hacer una homilía para la ordenación sacerdotal de algunos  frailes. El sermón que dio fue lleno de fervor de sabiduría y esperezó toda su vida interior, su fe, su profundo conocimiento aprendido en los años de su formación con los Monjes Agustinos.  Los frailes que lo escucharon quedaron  maravillados por toda su inteligencia y su sabiduría y después de algunos meses , por su sabiduría y vida interior lo eligieron Provincial del norte Italia.

Representación de la muerte de San Antonio
por Pastoral Bautismal de Santiago
Comenzó para Antonio otro momento de  peregrinación. Su vida se transformó; y desde una vida retirada en un eremitorio comenzó un tiempo de peregrinación y de anuncio de la Buena Nueva del Señor en muchas ciudades de Italia y de Francia. Enseñaba teología en las universidades, predicaba en las plazas, lo llamaron a hablar a obispos cardinales. También el Papa deseó escuchar su voz, su sabiduría. En su vida nunca olvido a los pobres y a los oprimidos de su tiempo, un gran defensor de la justicia, de los niños de las mujeres. ¡Pero el Señor no se revelaba en plenitud y Antonio seguía buscando el rostro del Señor!  


La muerte de San Antonio
Podemos preguntarnos: ¿en su vida Antonio encontró el rostro del Señor? Sabemos por los biógrafos de Antonio que  algunos minutos antes de morir dijo: Veo a mi Señor. Bonito pensar que la vida de Antonio fue una inquieta peregrinación: buscó a su Señor en la vida noble de su familia, después con los monjes, dejando todo para irse a Marruecos como misionero en tierra africana y… no encontró al Señor, solamente fracasos de sus sueños! Después lo buscó en el eremitorio, en la predicación y en la ciencia, sirviendo a los pobres y  tampoco lo encontró, muchos otros fracasos. 

Solo al final de su vida en el 1231 el Señor se muestra en toda su magnificencia, en todo su esplendor y belleza; y Antonio puede decir con claridad: ahora sí que veo a mi Señor. 

Creo que también cada uno de nosotros, y en manera particular los jóvenes tienen en su corazón el deseo de ver al Señor y de hacer su voluntad. Pedimos por intercesión de san Antonio la capacidad de buscar con valentía siempre el rostro del Señor, de poder hacer siempre su voluntad, pedimos la capacidad de ser peregrinos y forasteros en este mundo para llegar al final de nuestra vida y decir, también nosotros, como san Antonio veo a mi Señor. 

Un testimonio lindo y bonito de vida plena y gozosa. Atrévete joven a seguir al Señor,  a buscar su rostro, entregándote totalmente a Dios y  a los pobres como san Antonio.

martes, 12 de junio de 2018

Encuentro Vocacional: “San Antonio testigo del Evangelio”




Encuentro con P. Tullio
       Bajo el lema “San Antonio testigo del evangelio” se realizó este 9 y 10 de junio el encuentro vocacional de los hermanos Franciscanos Conventuales de Chile, en el convento Jesús de Nazaret, Curicó.


      La jornada comenzó el día sábado 9 de junio en donde los jóvenes compartiendo el almuerzo, pudieron ir conociendo y adentrándose en la comunidad franciscana. Este encuentro, al igual que los anteriores, estuvo lleno de momentos para compartir la vida, a través de meditaciones, oraciones en comunidad, compartir la lectura de la palabra, misas, y por supuesto momentos de fraternidad en donde cada joven pudo tener una experiencia de discernimiento de su vocación junto a los Frailes de Curicó.
         
Adoración al Santísimo
          Ya que nuestro encuentro se situó cercano a nuestra fiesta de San Antonio, los jóvenes pudieron conocer un poco más sobre la vida de uno de los santos más conocidos por la iglesia universal y uno de los más importantes de la Orden Franciscana, reflexionando sobre como este santo fue un verdadero testigo del evangelio para el mundo entero.

Paz y bien
Frailes Menores Conventuales de Chile

lunes, 4 de junio de 2018

Encuentro de los Frailes en Copiapó



Celebración de la misa en nuestra capilla
Del 28 al 30 de mayo, los hermanos de las tres comunidades vivimos, en Copiapó, nuestro encuentro de Delegación en un clima fraterno y gozoso. En el primer día, compartimos nuestra experiencia personal de estos primeros meses después de los cambios de inicio del cuadrienio.



En trabajo
En el segundo día hemos reflexionado, a partir de una presentación de fray Christian BORGHESI, sobre las estadísticas de la presencia conventual en la Provincia que él mismo había preparado para un encuentro de los guardianes. La reflexión se complementó con unos datos sobre la FALC y la Orden permitiendo así a los frailes tener una visión realista del presente con una mirada al futuro. Se compartieron ideas e inquietudes en un clima de esperanza y serenidad teniendo presente, de todas maneras, una realidad que se hace cada vez más compleja. 
Adoración eucarístico



En el último día se dieron unas informaciones de distintas áreas como la Conferre (conferencia de religiosos/as) de la Familia Franciscana/OFS, de la Pastoral Juvenil y vocacional, etc.  


En la evaluación final estuvimos todos de acuerdo en el subrayar que estos encuentros son siempre positivos y nos ayudan a fortalecer los vínculos fraternos con todos los hermanos de la Delegación así como nos recuerda el salmo 133: “¡Qué bueno y agradable es que los hermanos vivan unidos!”.
La Virgen Maria y niño Jesús en la capilla 

Jubileo 25 años de la Delegación de Chile

       Del 16 al 19 de noviembre de 2020, los hermanos de la Delegación junto con los dos formandos actuales, se reunieron en Santiago para ...