sábado, 21 de noviembre de 2020

Jubileo 25 años de la Delegación de Chile

     Del 16 al 19 de noviembre de 2020, los hermanos de la Delegación junto con los dos formandos actuales, se reunieron en Santiago para festejar los 25 años de la presencia OFMConv en Chile.

Los frailes y los formandos
después de la misa.


En el mes de junio de 1995 llegaron a Chile Fray Pietro BELTRAME y Fray Giorgio MOROSINOTTO, y el 17 de julio de 1995 se les unieron Fray Maurizio BRIDIO y Fray Ramón ZAS GARCÍA. La conmemoración de este jubileo estuvo precedida por la visita canónica on-line por parte del Vicario provincial de la Provincia Italiana de San Antonio de Padua (Italia norte) Fray Roberto M. BRANDINELLI, del 9 al 14 de noviembre 2020.

La alegría de encontrarse nuevamente ha sido aún mayor que siempre, pues la emergencia los obligaba a limitar las salidas y a realizar reuniones sólo en modo on-line. Este encuentro se ha caracterizado sobre todo por la memoria agradecida de estos 25 años y ha tenido su momento más significativo durante la celebración Eucarística, en la que participó un discreto número de fieles. Hicieron memoria de los muchos hermanos que han pasado por la Delegación y de aquellos que ya nos han dejado, entre ellos: Fray Berardo (Elio) DE GRANDIS (+2005), el postulante Eduardo RIQUELME (+2009) y Fray Giorgio MOROSINOTTO (+2018). Durante la Misa se tuvo también la renovación de los votos por parte de los 11 hermanos de la Delegación.

Renovación de votos de los hermanos.

Además del momento celebrativo, también se tuvo un espacio para discutir algunos aspectos de la vida de las comunidades y de la misma Delegación: desde la pastoral juvenil y vocacional hasta la formación y la economía. Fray Matteo MARTINELLI presentó el proyecto de la página internet de la Delegación.

El Delegado Fray Tullio PASTORELLI compartió con los hermanos el borrador de la relación que presentará en el próximo Capítulo provincial del 2021. En dicho borrador subraya los desafíos que próximamente la Delegación se verá llamada a enfrentar. También se discutió sobre el futuro y los sueños de los hermanos para el próximo cuatrienio. Durante los trabajos se tuvo el acompañamiento, mediante la plataforma zoom, del Vicario provincial, que animó a todos a seguir adelante con el diálogo.

Frailes de la Delegación.

El día miércoles 18 de noviembre se tuvo un día de fraternidad y descanso; los hermanos visitaron una localidad situada en la Cordillera de los Andes. Ha sido una ocasión para festejar los 25 años de sacerdocio de Fray Enrico BROCCHI, compartiendo su alegría por la vocación recibida con palabras simples y profundas.

Al final, los hermanos regresaron convencidos de haber reforzado no sólo los lazos de fraternidad, sino también el deseo misionero de continuar en esta tierra chilena que, con tanto amor, ha acogido a los Conventuales desde hace 25 años.

Fray Jack GINTING.

viernes, 13 de noviembre de 2020

Sobre los Talentos

Domingo XXXIII – T.O. Año A.

Evangelio: Mateo 25, 14 – 30

 


El Texto evangélico de este domingo nos ofrece la conocida parábola llamada de los talentos; es un texto tan conocido que la palabra talento, que en tiempo de Jesús era una medita económica, ha pasado en el lenguaje común de hoy a indicar dones o cualidades, pero el sentido del texto nos invita a ir más allá de una mirada a las cualidades naturales de cada persona, para acoger el don de Dios: Jesucristo.

 

La Parábola de los talentos hace parte del V° Sermón en que se divide el evangelio de Mateo y se coloca entre la parábola de las Diez Vírgenes que hemos escuchado el domingo pasado, y la parábola del Juicio Final que escucharemos el próximo domingo. Las tres parábolas nos hablan del adviento del Reino. La parábola de las Diez Vírgenes insiste sobre la vigilancia: el reino de Dios puede llegar de un momento a otro. La parábola de los Talentos orienta sobre el crecimiento del Reino: el reino crece cuando usamos los bienes recibidos para servir. La parábola del Juicio Final enseña como tomar posesión del Reino: el Reino es acogido cuando se acoge a los pequeños.

 


Vamos a ver ahora algunos elementos de la parábola que acentúa el evangelista Mateo.

-         En respuesta a la pasividad de sus comunidades el evangelista resalta la actividad de los dos empleados y la actitud inoperante del tercero. Mateo quiere exhortar a la Iglesia a vivir el presente en una fidelidad activa y creativa, como preparación para el juicio final para que no se deje vencer por la comodidad  y la rutina, y la motivación es muy clara: la recompensa que el dueño da a los dos empleados es la salvación, simbolizada en la alegría de la convivencia con el Señor, una mayor intimidad en la vida del amo, y el castigo por el empleado que no trabajó será la exclusión del Reino.

-         No hay diferencia entre aquéllos que reciben más y aquéllos que reciben menos. Todos reciben según su capacidad, lo que importa es que el don se ponga al servicio del Reino. La clave principal de la parábola entonces no consiste en producir talentos, sino que indica el modo en que se necesita vivir nuestra relación con Dios. Los primeros dos servidores con naturalidad, sin buscar ninguna clase de merito para ellos, comenzaron a trabajar, para que el don recibido fructifique. Sin duda se arriesgan, tomaron decisiones audaces, se atrevieron a los cambios, buscaron…los movía el deseo de responder a la confianza recibida y ser fieles a su amo. El tercer servidor que solo devolvió el talento recibido tuvo miedo, no quiso arriesgar nada, quiso cuidarse y simplemente custodiar lo que había recibido; al final pareciera que nada ha ganado y nada ha perdido; sin embargo lo pierde a todo, precisamente para ser “bueno para nada”. El reino es riesgo. ¡Quién no quiere correr riesgo, pierde el Reino! Dos actitudes entonces: de quienes transmiten lo que han recibido de Dios y de aquellos que guardan para sí lo que el Señor quiso darles.

-         El amo manda quitar el talento al tercer servidor y darlo al que ya tiene: "Porque a todo el que tiene se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará". Aquí está la clave que lo aclara todo. En realidad los talentos "el dinero del amo" los bienes del Reino, son el amor, el servicio, el compartir, el don gratuito. Talento es todo lo que hace crecer la comunidad y que revela la presencia de Dios. Cuando alguien se encierra en sí mismo por miedo de perder lo poco que tiene,  pierde hasta lo poco que  tiene, porque el amor muere, se debilita la justicia, desaparece el compartir. De lo contrario la persona que no piensa en sí y se da a los demás, crece y recibe sorprendentemente todo lo que ha dado y mucho más.

 

Fray Fabio Mazzini OFM Conv.

sábado, 17 de octubre de 2020

LLAMADOS A DEVOLVERLO TODO

Domingo XXIX – T.O.  año – A.

Evangelio : Mateo 22, 15-21

La Palabra de Dios de este domingo nos presenta a Jesús rompiendo una vez más los dualismos que nos construimos para facilitar nuestra existencia. En otras circunstancias nos ha hecho entender que no podemos amar a los buenos y odiar a los malos, o que no serán premiados los que se han portado bien y castigados los que se han equivocado, o que no se consideran bienaventurados a los poderosos y últimos a los que sirven. Ahora nos dice que no son excusados de los deberes de la vida terrenal aquellos que se dedican a su vida espiritual, sino que ambas experiencias son las caras de una misma moneda (como la que los tramposos fariseos y herodianos tienen que entregar al César).

Monedas chilenas


¿Por qué no nos dice Jesús que nos dediquemos únicamente a nuestro camino espiritual? Podemos encontrar muchas razones a lo largo del Evangelio, así que en estas pocas líneas me quedo con dos que considero relevantes.

La primera: Jesús no vino para salvarse a sí mismo, más bien para salvar a todos. Si llega a cumplir la voluntad del Padre es precisamente porque no se preocupa por su propia vida ni cuando los soldados lo increpan exhortándole: “¡Sálvate a ti mismo!”. Es verdad que cada cual tiene que cuidar su propio camino, pero Dios no nos ha puesto a cada uno en una isla diferente. San Francisco dice en su Testamento que nadie le indicaba el camino a recorrer, hasta que Dios le dio hermanos, y juntos comenzaron a vivir el Evangelio. Así que en su Regla pide a los Franciscanos que “cada uno ame y cuide la vida del hermano”, para llegar a “salvarse juntos”.

La segunda: todo lo que somos y tenemos viene de Dios, quien ha hecho nuestro mundo también. No podemos despreciar lo que Dios ha hecho, sino amarlo. Por cierto, lo que nos rodea no nos pertenece, y tampoco somos dueños de la Creación, sólo cuidadores. Pero esto no nos autoriza a despreocuparnos de nuestra tierra y de nuestra vida en ella, ni de desechar o restarle importancia a lo que Dios ha creado. San Francisco insiste mucho en el concepto de “devolver a Dios”, de “restituirle lo que le pertenece”. Si el César se puede conformar con una moneda, lo que hay que devolver a Dios es mucho más: es tiempo y vida, es amor y perdón, es liberación y salvación, es justicia y paz… en pocas palabras es todo lo que Él nos ha dado y lo que Jesús nos ha testimoniado a lo largo de su vida. Podemos definir hoy la vocación como el descubrimiento de la mejor manera de devolver a Dios y al mundo todo lo que Él nos ha entregado.

 

¡Paz y bien!

Fray Christian BORGHESI.

viernes, 2 de octubre de 2020

DECIR HERMANOS MENORES.

4 de octubre,

Solemnidad de San Francisco de Asís.

Evangelio según San Mateo 11,25-30.

 

 

La estatua de San Francisco de Asís
en la iglesia de San Francisco - Copiapó.


  LOS PEQUEÑOS SON LA ALEGRÍA DE JESÚS

El 4 de octubre se celebra la solemnidad de nuestro Padre San Francisco, fundador de nuestra Orden. La liturgia nos presenta el evangelio según San Mateo 11,25-30. El texto se nos presenta a Jesús que exalta de gozo porque Dios Padre reveló su misterio en Él como su Hijo a los pequeños. “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido” (25-26).

Al experimentar la acogida de los pequeños, Jesús manifiesta su alegría espontánea, alabando a Dios - Padre en una pequeña oración. Al mismo tiempo, el rechazo de los sabios y prudentes revela con claridad que la fe en Jesús como Hijo de Dios es un don.  No es fruto de nuestro esfuerzo, del humano. Para acoger este don hay que saber vaciarse y hacerse pequeños, hacerse menores. Porque solo los pequeños saben reconocer a Jesús como Hijo de Dios. Para conocer a Dios Padre, debemos conocer a Jesús. “Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar” (27). Se trata del encuentro personal con Jesús.

 

Hermanos (frailes) Menores Conventuales 

LLÁMENSE HERMANOS MENORES.

Hacerse pequeños o hacerse menores es una llamada, es una vocación. “Todos sin excepción llámense hermanos menores”, expresó San Francisco a sus seguidores en la Regla no Bulada, VI. Como Jesús ha experimentado que la pequeñez es el lugar del encuentro personal con Dios, en San Francisco ese lugar se llama la minoridad.  La minoridad para San Francisco y los franciscanos es el lugar del encuentro personal con Dios, con uno mismo, con los demás hombres y mujeres y también el lugar del encuentro personal con toda la creación. Los que se creen poseedores de la sabiduría y de la ciencia en cambio  tendrán dificultad a penetrarse en el misterio de Dios.

            Comentó el “Señor papa” Francisco en su discurso durante la audiencia personal con los miembros de la Familia Franciscana de la Primera Orden y de la Tercera Orden Regular, el 23 de noviembre de 2017, que en nuestra forma de vida, el adjetivo “MENOR” califica al sustantivo “HERMANO”, dando al vínculo de la FRATERNIDAD una cualidad propia y característica: no es lo mismo decir “HERMANO” que decir “HERMANO MENOR”. Por lo tanto, al hablar de fraternidad hay que tener en cuenta esta típica característica franciscana de la relación fraterna que nos exige una relación de “HERMANOS MENORES”.

 

Misión OFM Conventual en Ghana - África

VENGAN A MÍ.

“Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré” (28) es la invitación de Jesús para nosotros hoy en día. Nosotros y el mundo entero que estamos afligidos y agobiados causado por la pandemia de Covid-19 nos invita a que nos acerquemos a Él para que nos de alivio y el descanso. Como San Francisco de Asís que supo despojarse de todo hasta quedarse desnudo frente a todos para elegir la vida menor y seguir a Jesús pobre, para nosotros “vengan a mí” es la invitación a hacernos menores también nosotros, pequeños, como un niño humilde y confiada y, como la del publicano del Evangelio, consciente de sus pecados y errores; dejando al lado el orgullo farisaico (los sabios) y orgullo espiritual (los prudentes) y saber vivir con lo necesario y convivir con nuestros límites y pequeñez para dejar lugar al misterio de Dios que nos promete la vida eterna en su reino de paz; teniendo a Jesús como modelo y Maestro.

 

¡Feliz fiesta de San Francisco de Asís para todos!

¡Paz y bien!


Fray Jack GINTING OFM Conv.

sábado, 26 de septiembre de 2020

Lo importante es cumplir la voluntad del Padre

Domingo XXVI, T.O. - año A.

Evangelio: Mateo 21,28-32. 

Lo importante es
cumplir la voluntad del Padre



Queridos lectores, paz y bien a todos!

En este domingo la liturgia de la palabra, y de manera especial el Evangelio de san Mateo, en la parábola “de los dos hijos”, nos presenta dos conductas bien distintas, frente a la voluntad de su padre.

En el texto del evangelio, el lenguaje y el contenido es muy sencillo, y no hace falta que nos esforcemos mucho para comprenderlo. En primer lugar lo que nos ofrece la Palabra, es la llamada a la responsabilidad personal de cada uno ante el bien y el mal. Los dos hijos, son libres de elegir lo que desean: ir o no ir a trabajar en la viña, y así obedecer o desobedecer a la voluntad de su padre que los envía. Jesús siempre nos deja libre para elegir  el bien o para el mal. Como Franciscanos Conventuales de Chile, en este domingo 27 de septiembre, celebraremos la jornada de oración por las vocaciones a la vida Franciscana, y,  el evangelio de san Mateo me parece muy bueno y adecuado para hacernos algunas preguntas sobre la vocación. ¿Me siento llamado por Dios a trabajar en su viña? ¿Y en que manera, con que vocación (religiosa, sacerdotal, matrimonial, misionera, ...)? ¿Soy como el hijo que dice sí voy, y después no fue?, o soy como su hermano que dice no quiero y después se arrepiente y fue?

Jesús en el relato del evangelista san Mateo, critica la conducta de los que sólo tienen buenas palabras, y alaba en cambio, la actitud de aquellos que saben hacer un camino de seguimiento, saben dar prioridades a sus decisiones y cumplen así un itinerario de conversión. Cito en este sentido a san Antonio de Padua, que en el sermón de Pentecostés, afirma que las palabras más verdaderas son nuestras obras y no nuestros lindos discursos o nuestras buenas intenciones:

"Y comenzaron a hablar en varias lenguas, según el Espíritu Santo les daba que hablasen".

El que está lleno del Espíritu Santo, habla diversas lenguas. Las diversas lenguas son los distintos testimonios, que podemos dar a Cristo, como la humildad, la pobreza, la paciencia y la obediencia; y llegamos a hablar en estas "lenguas", o virtudes, cuando las mostramos a los demás en nuestra vida práctica. La lengua es viva, cuando hablan las obras. Les conjuro: ¡cesen las palabras, y hablen las obras! Estamos llenos de palabras, pero vacíos de obras.

Ciertamente, la parábola no alaba la negativa del primer hijo al padre como tal, sino que presenta como modelo, el proceso de conversión que ese hijo fue capaz de realizar, desde ese rechazo instintivo, de llegar a una aceptación pensada y libre de lo que quería el padre. Dios no tiene prisa por recoger frutos del hombre; sabe esperar. Nos deja tiempo para que pensemos nuestras decisiones, para que reflexionemos el alcance de un seguimiento que, para ser verdadero, debe ser definitivo. A Dios no le asustan nuestras debilidades, ni nuestros pecados, ni nuestras rebeldías.

Queridos, en este domingo pedimos al Señor la capacidad de cumplir la voluntad del Padre Dios, miramos los santos chilenos: Alberto Hurtado, Teresita de los Andes, miramos también a san Francisco y santa Clara de Asís, hombres y mujeres con sus debilidades, rebeldías, pecados, pero valientes y atentos a la voz de Dios; prontos siempre a ponerse en camino, recomenzar y poder cumplir siempre su voluntad.

Término dejándoles unas lindas palabras de san Francisco, que solía rezar frente a la imagen del crucifico de san Damián, pedimos por nosotros, por todo Chile, por las vocaciones a la vida franciscana masculina y femenina con lo que dice esta oración:

Oh  alto y glorioso Dios, ilumina las tinieblas de mi corazón

y dame fe recta, esperanza cierta y caridad perfecta,

sentido y conocimiento, Señor, para que haga siempre tu santa y verdadera voluntad.

 

Paz y bien

fr. Tullio PASTORELLI

sábado, 19 de septiembre de 2020

Obreros de la viña del Señor

Domingo XXV – T.O. año A.

Mateo     19,30 - 20,16


"Llama a los obreros y págales el jornal".



Un hacendado que sale de su viña a contratar trabajadores, de eso nos habla el evangelio de este domingo: “El reino de los cielos se parece a un propietario que salió muy de madrugada a contratar obreros para trabajar su viña. Trató con ellos un denario por día y los envió a su viña” (Mt 20,1). El propietario no se cansa de salir, sale por tres veces, llama nuevos trabajadores a su viña y los envía a trabajar hasta el terminar el día. Cada vez que encuentra alguien o ve alguien ocioso lo llama y lo envía a trabajar a su viña. Esta parábola es muy significativa porque nos dice que el reino de los cielos es un lugar donde todo servimos y ninguno es inútil. Dios nos necesita. Dios nos pide de ayudarlo a construir su reino, todos podemos dar nuestro aporte para construir el reino de Dios. Por eso el hacendado continua a salir en varios momentos del día para contratar nuevos trabajadores porque quiere alcanzar y encontrar a todos los hombres, no quiere que ninguno se quede afuera de su reino. Jesus hoy no quieres hablarnos de economía o de justicia social, no quiere enseñarnos como se conduce una empresa. Jesus no piensa según la lógica de la ganancia, sino del amor. Es un hacendado que nunca para de buscarnos, sino hasta el último día de nuestra vida. Dios nos invita a seguirlo, quiere que estemos con él, para que todos podamos colaborar en la construcción de su Reino. Todos podemos hacer parte del Reino de los cielos. No es un dueño, sino un Padre. Un Padre que nos ama infinitamente, un Padre que nos acoge de inmediato y nos perdona cuando volvemos a Él (ver Lc 15, 11-31), un Padre que va a buscar la oveja extraviada hasta encontrarla y alegrarse mucho porque la ha encontrada (ver Lc 15, 1-7). Jesus quiere que conozcamos ese Padre, que hagamos experiencia de Él, un Dios que continúa a salir para llamarnos para que podamos involucrarnos en la construcción de su reinado. Un Dios que no se cansa de buscarnos cuando estamos perdido y que se enternece cuando nos ve volver a Él. Nos corre al encuentro, nos abraza y nos da su perdón y misericordia (Lc 15,20). Francisco de Asís a hecho esta experiencia en su vida. En la fiesta de las impresión de las llagas que hemos celebrados en esos días (17 septiembre) recordamos cuando en septiembre de 1224 el Señor Jesus imprimió en el cuerpo de Francisco los estigmas de su pasión . La impresión de las llagas que Francisco recibió fue la cumbre, de un tiempo de crisis, de desierto espiritual, que duró unos años. Evento donde Francisco se sintió amado y perdonado por Dios. Podemos decir que ese fue el culmen del proceso de configuración con Cristo de Francisco. Como escribió san Bonaventura en la Leyenda menor : “Francisco comenzó a experimentar un mayor cúmulo de dones y gracias divina. Elevándose, pues, a Dios a impulsos del ardor seráfico de sus deseos, y transformado, por el efecto de su tierna compasión, en aquél que, en aras de su extremada caridad, aceptó ser crucificado”. Francisco experimentó en su corazón un gozo mezclado de dolor… quedó su alma interiormente inflamada en ardores”. También nosotros podemos hacer experiencia de un amor tan grande. Tenemos que involucrarnos en la construcción de su reinado. Dios quiere salir a contratarnos, estaría a nosotros contestarle y seguirlo. Solamente de esa manera podremos empezar nuestro proceso de configuración a Cristo, como lo hizo Francisco.

 

Fray Matteo MARTINELLI OFM Conv.

martes, 15 de septiembre de 2020

RENOVACIÓN DE VOTOS DE FR. AUGUSTO URZÚA

En martes 08 de septiembre, durante la misa de la fiesta de la Natividad de María, Fray. Augusto URZÚA, fraile de origen Curicano que se encuentra en estos momentos está realizando sus estudios en el Instituto Teológico "S. Antonio Dottore", Padua – Italia renovó sus votos temporales.

 


¿Qué significa esto en la vida de un Fraile?

La renovación de los votos de un fraile es un “paso” más dentro de su formación. Es confirmar nuevamente su elección de vida de vivir en castidad, pobreza y obediencia en la Orden Franciscana por un año más, hasta que una vez culminada su formación inicial proceda a profesar sus votos solemnemente o se llama también votos perpetuos, es decir para siempre, para decir lo mismo que nuestro padre San Francisco dijo en el inicio de su vocación: Esto es lo que yo quiero, esto es lo que yo busco, esto es lo que en lo más íntimo del corazón anhelo poner en práctica. (1 Cel 22).

Fr. Augusto, quién se encuentra realizando un periodo de vacaciones en Chile, renovó sus votos en la Santa Misa del martes pasado en la parroquia Jesús de Nazareth de Curicó, donde los frailes de dicha comunidad, realizan el servicio pastoral. En la Eucaristía, Fr. Tullio PASTORELLI que fue el celebrante, dio un espacio luego de su predicación a nuestro hermano, para que pudiese comentar a la comunidad, que se encontraba en “línea” mediante redes sociales, cómo sintió su vocación a ser un fraile menor conventual, junto con un mensaje para los jóvenes que se encuentran planteándose esta inquietud vocacional.

 


Dentro de sus palabras, Fr. Augusto agradeció al Señor por estos tres años de vida religiosa (desde sus primeros votos en 2018) y, del mismo modo, citó también cómo la palabra de Dios es capaz de transformarnos, renovarnos y hacernos un vaso nuevo. Por otro lado, se sintió identificado con la vocación de Moisés, a quién Dios le pidió liberar al pueblo de Israel, mientras que él se mostraba “curioso y dudoso” de ser capaz de cumplirle al Señor, hasta que finalmente confió en su palabra y decidió ir a su encuentro…

Culminada su reflexión, Fr. Tullio PASTORELLI, delegado de nuestro Vicario Provincial Fr. Roberto BRANDINELLI, recibió la profesión por parte de nuestro hermano, siendo testigos Fr. Fabio MAZZINI y Fr. Maurizio BRIDIO; dicha profesión será vigente hasta la fiesta de nuestro padre San Francisco del próximo año.

 


Una vez celebrada la Santa Misa, los frailes de la comunidad, junto con la madre de Fr. Augusto y la de nuestro postulante, compartieron el gozo de esta renovación con un momento de fraternidad, agradeciendo a nuestro padre Dios por acompañar a nuestro hermano y hacerlo decidir nuevamente querer elegir ser un fraile franciscano conventual.

Cómo comunidad de hermanos, pedimos al Señor por intercesión de nuestro padre Francisco y San Antonio, puedan bendecir y acompañar a Fr. Augusto en su formación, le muestren el camino correcto a seguir, para que pueda ver en las pequeñas acciones cotidianas el rostro de Cristo en los hermanos que hoy demandan nuestra ayuda y cercanía. ¡Que Dios te bendiga hermano Augusto!

 

 Paz y bien.

Benjamín CASTRO

Postulante

viernes, 11 de septiembre de 2020

El perdón no es un lujo

 

Domingo XXIV – T.O. año A.

Mateo 18,21-35

¿No debías también tú tener compasión de tu compañero,  como yo me compadecí de ti?

 


El perdón no es un lujo que concedemos desde lo alto de nuestra bondad, sino el reconocimiento de la humanidad frágil y herida que nos une a todos, ante la cual estamos llamados a manifestar compasión y comprensión.

“A la pregunta ‘aritmética’ de Pedro responde el Señor en el mismo terreno, saltando de un número generoso a otro indefinido. Y lo aclara con una parábola que se complace en presentar los contrastes extremos. La parábola describe la relación de los seres humanos con Dios y con los demás. La deuda de diez mil monedas de oro, impagable, en todo caso, simboliza la situación de toda persona a quien Dios perdona por pura gracia. La actitud del siervo despiadado retrata la mezquindad del corazón humano. Unos a otros nos debemos “cien monedas”, una ridiculez, en comparación con lo que se nos ha sido perdonado. (Del comentario de la ‘Biblia de nuestro pueblo’)”.

Perdonar no es un simple gesto o una simple frase: "Te perdono". Es una tarea algo complicada, tanto para el que la ofrece como para quien la acepta. Es un proceso que lleva tiempo y solo puede tener lugar después de haber logrado acallar el resentimiento, la ira y el deseo de venganza.


Perdonar no significa olvidar la ofensa recibida, porque no podemos decidir qué recordar o qué olvidar, especialmente si la injusticia fue grave. Perdonar significa asegurarse de que la ofensa, mientras permanece en la memoria, ya no causa dolor. Implica la liberación de odiar a quien me ha hecho daño.

El perdón es un acto de voluntad y lucidez, por tanto de libertad, que consiste en acoger al hermano como es, a pesar del mal que nos han hecho, como Dios nos acoge a nosotros a pesar de nuestros pecados. El perdón consiste en no responder a la ofensa con la ofensa, sino en hacer lo que dice Pablo: "No te dejes vencer por el mal, sino vence el mal con el bien".

Mientras no aceptemos, como individuos y como comunidad, que somos una mezcla de luz y oscuridad, de cualidades y defectos, de amor y odio, de altruismo y egocentrismo, de madurez e inmadurez, seguiremos dividiendo el mundo en 'enemigos' (los malos) y 'amigos'. Cuando, por el contrario, se acepta tener debilidades y defectos y al mismo tiempo poder progresar hacia la libertad interior y un amor más verdadero, entonces habrá voluntad de aceptar los defectos y debilidades de los demás.

Cuántas veces pensamos: «No, ya no puedo soportarlo más, mi paciencia está al límite; así no se puede continuar. Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano si peca contra mí?". Hagamos, entonces, como Pedro y hagámosle a Jesús esa pregunta. Volveremos a escuchar la desafiante propuesta: “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete”. Hay que prender fuego a todos los libros de deudas, a los registros y cuentas que se llevan en el corazón.

Algo más: Cuando perdonamos, la gracia de Dios nos transforma. Gradualmente, el amor que llena nuestros corazones se desborda y puede llegar hasta amar a los que nos han heridos. Entonces podemos decir que el perdón puede que no cambie lo que pasó pero sí puede cambiar el futuro”.

Las palabras de Francisco de Asís son conmovedora y son, también, un programa de vida: En esto quiero ver si tú amas al Señor: Que en el mundo no exista ningún hermano que haya pecado todo lo que pudo pecar, y que, después de haber visto tus ojos, no se marche sin tu misericordia”.

 

Fray  Maurizio BRIDIO, OFMConv.

lunes, 7 de septiembre de 2020

Semana de formación 2020

 


Del 31 de agosto al 4 de septiembre del 2020, los hermanos de las tres comunidades de la Delegación en Chile de la Provincia italiana de San Antonio de Padua (norte de Italia), han vivido una semana de formación. Debido a la actual pandemia, la formación se realizó en modo on-line y así, desde Italia, se unieron también Fray Ramón ZÁS GARCÍA y Fray Enrico BROCCHI.

Ha sido una buena oportunidad para reflexionar sobre temas de nuestra fe, aunque todos hemos echado de menos el poder estar físicamente juntos en un clima de fraternidad.


La formación estuvo a cargo del biblista Fray Guilherme PEREIRA ANSELMO JÚNIOR, Provincial de la Congregación Misionera San Ignacio de Antioquía en Brasil. El tema ha sido: La lectura popular de la Biblia en América Latina: ser instrumentos en las manos de Dios, cómo nos transforma Dios y nos mueve para ser profetas hoy en día. Partiendo de 10 características de la lectura popular de la Biblia, Fray Guilherme ha presentado algunos textos sobre el profeta Elías, Moisés y San Pablo, haciendo referencia a la vida práctica de cada uno de nosotros, de la Delegación y de la Iglesia chilena.

Dos películas documentales han servido de instrumento para profundizar el tema: “La Isla de las Flores” (sobre las redes que interconectan a los seres humanos) y “Descalzo sobre la tierra roja” (sobre la vida misionera de Mons. Pedro CASÁLDALIGA y su misión en Amazonia – Brasil).


En el último día se tuvo un encuentro donde se tocaron diversos temas sobre la vida de las comunidades, como la pastoral vocacional y juvenil; también se compartieron algunas ideas sobre algunas cuestiones de la Delegación y se habló sobre la posibilidad de crear un sitio web.

Los hermanos en formación inicial Fray Augusto Esteban URZÚA GONZÁLES y el postulante Benjamín CASTRO, también participaron en los temas formativos y prepararon los dos momentos comunitarios de oración de inicio y conclusión del encuentro.

 

Fray Jakobus (Jack) GINTING

viernes, 4 de septiembre de 2020

Un desafío interesante: ¿ganar o perder a un hermano?

Domingo XXIII,Año - A.

Mateo 18,15-20. 


La llegada de Jesús en la tierra cambia totalmente la relación del hombre con su projimo, también del hombre con Dios. Jesús vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido, le dice a Zaqueo. En la primera parte del capitulo 18, el evangelista Mateo habla de los pequeños de la comunidad, de los pecadores que Dios ama y, dando el ejemplo del pastor preocupado por su oveja pedida, Jesús dice: Del mismo modo, el Padre del cielo no quiere que se pierda ni uno solo de estos pequeños (Mt 18,14).

            Si en la ley antigua el que cometía un error contra su projimo estaba castigado duramente, en la nueva ley, la ley del amor, donde el Maestro Jesús dice: “Ámense, así como yo los he amado” (Jn 13,34), las cosas cambian radicalmente. No se trata de castigar, sino de “ganar al proprio hermano”. Jesús en el Evangelio de hoy nos ofrece la solución salvadora y sanadora en las situaciónes de conflicto, dónde la persona no se cierra en sí misma, al contrario trata de salvar al que hizo el mal.

Es interesante que la iniciativa de resolver el conflicto tiene que ser tomada por la persona ofendida: “Si tu hermano te ofende, ve y llámale la atención a solas” (Mt 18,15). ¡Cuánta delicadeza y atención se necesita para que el ofendido pueda hablar con calma, sin “pagar con la misma moneda”! Mas facil sería hacerse la victima, decir a todos cuánto mal nos ha hecho, pero así perderíamos la ocasión de “ganar al hermano”.

San Francisco de Asís con su experiencia nos enseña cómo transformar un enemigo en un amigo y hermano. En las “Florecillas de san Francisco” se cuenta que en la localidad Gubbio un lobo ferroz destrozaba los rebaños e infundía terror entre los habitantes. Francisco lo busca y lo admonesta diciendo: “¡Ven aquí, hermano lobo! Yo te mando, de parte de Cristo, que no hagas daño ni a mí ni a nadie”. El lobo lo escuchó “y siguió viviendo dos años en Gubbio; entraba mansamente en las casas de puerta en puerta, sin causar mal a nadie y sin recibirlo de ninguno. La gente lo alimentaba cortésmente…” (Florecillas XXI)


Conocido por todos como hombre de paz, Francisco escribe en su “Carta a un ministro” estas palabras: Con esto reconoceré que amas al Señor, y que me amas a mí, su servidor y el tuyo: si cualquier hermano del mundo, después de haber pecado cuanto es posible pecar, puede encontrarse con tu mirada, pedir tu perdón e irse perdonado. Si no te pide perdón, pregúntale tú si quiere ser perdonado. Y aunque después de esto pecara mil veces contra ti, ámale todavía más de lo que me amas a mí, y todo ello para llevarlo al Señor”.

En este mundo tan lleno de tensiónes, de violencia, también de matrato y abusos, tenemos siempre la ocasión de perder para siempre un hermano con nuestra actitud dura, de juicio, o de “ganarlo” y salvarlo de su maldad y darle otra oportunidad, si sabemos tratarlo con amor.

                                                                                  Hno Augustín Budau

Jubileo 25 años de la Delegación de Chile

       Del 16 al 19 de noviembre de 2020, los hermanos de la Delegación junto con los dos formandos actuales, se reunieron en Santiago para ...