martes, 31 de marzo de 2020

Retiro espiritual de la Delegación

Celebración de la misa
Los Frayles y postulantes de la
Delegación de Chile

Del 16 al 20 de marzo,  los frailes de las tres comunidades, Copiapó, Santiago y Curicó, se han reunido en el Monasterio de las Hermanas Trapenses “Nuestra Señora de Quilvo”, un ambiente fraterno y acogedor que, desde hace algunos años, se ha vuelto un lugar muy querido para los frailes y un punto de referencia para sus retiros espirituales.
La pandemia del Coronavirus (covid19), que ya está presente también en Chile, no ha impedido a los frailes de la Delegación de vivir sus retiros de este año. Además de los dos postulantes ha participado también Fray Rogério PEREIRA XAVIER, Asistente general de la FALC, en visita canónica a nuestra Delegación. Nos ha guiado en la meditación diaria Padre Richard Marcelo DÍAZ VILLALOBOS, Sacerdote diocesano de la Diócesis de Talca y párroco de la parroquia San Juan de Dios de Teno.
Celebración de vía crucis
El primer día ha sido ocupado para tratar temas de la Delegación y para compartir  las actividades del verano, como la misión juvenil y la misión en Italia de los jóvenes de Curicó, y ver los demás aspectos de la vida fraterna como la pastoral vocacional, la economía.
En los días siguientes, en línea con el Proyecto Cuadrienal de la Delegación “Transformarnos para renovarnos”, Padre Marcelo nos ha invitado a revisar la situación social y eclesial actual para entender bien donde vivimos; luego, entrar en nuestra “casa” que es nuestro corazón donde Dios habita que habla con nosotros; como el buen Samaritano, salir al encuentro de los hermanos necesitados y finalmente asumir el compromiso para vivir en la disponibilidad y responsabilidad.  Para los momentos personales, el predicador nos ha sugerido también varios ejercicios como hacer “álbum” fotográfica imaginaria de vida personal de los últimos años, conversar como entre amigos con Jesús crucificado entre otros.

Presentación del proyecto personal
 En el tercer día en la tarde después del rezo de las vísperas, en un clima de oración, los hermanos compartieron sus proyectos personales para el presente año. Y en el último día, antes de una sencilla evaluación de la semana, el Delegado Fray Tulio PASTORELLI y Fray Rogério PEREIRA XAVIER, nos han compartido unos temas de la última Asamblea FALC y la situación misma de la FALC.

Todos han reconocido, con gratitud, la belleza de este tiempo precioso y la gracia de poder fortalecer nuestra vida espiritual, así como la vida fraterna de la Delegación.

Fray Jack GINTING, OFMConv.

sábado, 28 de marzo de 2020

Inicio del Año Postulantado 2020

Mario Barraza

Con mucha alegría, nuestra comunidad recibió los primeros frutos de un hermoso proceso de oración por las vocaciones a la vida religiosa franciscana. Este gozo para nuestra delegación, se debe al ingreso del joven Mario Barraza a la casa de formación Jesús de Nazareth de Curicó, como postulante.

Mario es un joven chileno perteneciente a la IV región de nuestro país. Él, como muchos otros jóvenes que el Señor llama a ser trabajadores de su mies, ha decidido responderle de forma generosa y con un fuerte “si”, luego de un tiempo de oración, conocimiento y escucha de la voz de Dios, o sea del tiempo de discernimiento vocacional.



Comunidad de Curicó acogiendo a Mario
y sus papás.
Nosotros, como comunidad formativa, lo hemos acogido con mucha esperanza a él y a sus padres, el 08 de marzo con el rezo de las II vísperas de segundo domingo de cuaresma. Nuestro rector Fray Tullio Pastorelli invitó a Mario a seguir el camino que el Señor con el estilo y vida de nuestro padre San Francisco de Asís. Por ende, durante la víspera se hizo lectura de la Regla Bulada de San Francisco, capítulo II que nos invita a contemplar el pensamiento de nuestro fundador sobre aquellos hombres y mujeres que quieran abrazar la vida franciscana y el modo que debemos tener para acogerlos entre nosotros.

 
Postulantes Mario y Benjamín
Hoy más que nunca en medio de nuestra realidad social tan compleja y secularizada, podemos ver como el Señor escucha a su pueblo y sigue llamando a hombres y mujeres al seguimiento de Jesús su Hijo al servicio del Evangelio y ser luz en el mundo. Es la fidelidad de Dios, sellada para siempre mediante su Hijo. Dios tiene un amor eterno para con su Pueblo y muestra su amor a los que se dejan encontrar por su llamada.

Pedimos a todos los hermanos que nos acompañen con sus oraciones en este proceso de conocer y dejarnos colmar por la voluntad de Dios, especialmente a Mario, para así fortalecer nuestra fe y disponibilidad a quién tanto anhelamos seguir.

Benjamín Castro H
Postulante

lunes, 23 de marzo de 2020

Jornada de ayuno y oración

https://www.ofmconv.net/es/giornata-di-preghiera-e-digiuno/

Frailes en oración
El día martes 24 de marzo de 2020, así lo ha propuesto el Ministro general Fray Carlos TROVARELLI, todos los hermanos de la Orden viviremos una jornada de oración y ayuno en solidaridad con todos aquellos que sufren, especialmente a causa de la pandemia de COVID-19.

Esta jornada, víspera de la solemnidad de la Anunciación del Señor, desea ser un “signo de nuestro compromiso de oración por las necesidades de la humanidad y expresión de nuestra confianza toda puesta en Dios, Señor de la Vida y de la Historia. Somos una única familia entre nosotros y con el mundo. Todo está conectado; y en esta realidad que estamos viviendo deseamos ofrecer nuestra oración, nuestra entrega y nuestro amor de cercanía”, así lo ha manifestado nuestro Ministro general en su carta del 18 de marzo de 2020.

Pan y agua
No queremos olvidar esta invitación, ya que nuestro ser hermanos nos compromete a ser plenamente solidarios con la vida de todos los que, en Italia y en el mundo, viven con preocupación estos días. La comunión en el Espíritu llene de fuerza y valor a cada uno de nosotros, para que sintamos cercana la presencia del Señor resucitado.

Oficina de Comunicaciones OFM Conv.

martes, 17 de marzo de 2020

COVID-19: solidaridad fraterna en este momento difícil

COVID-19: solidaridad fraterna en este momento difícil


Un minúsculo virus, el “coronavirus”, ha atacado una región de la lejana China y luego de pocos meses ha impuesto su terror y su amenaza a todo el mundo. Esto vuelve inútiles y redundantes todas las armas, incluso las más sofisticadas. Este virus pone a prueba nuestros conocimientos científicos, más aún, motiva con urgencia a los investigadores a encontrar rápidamente una solución.

Sea cual sea la fuente de proveniencia del coronavirus, la lección que puede enseñarnos es muy importante. Lo percibimos inmediatamente más allá del color, de la raza, del credo, de la cultura, de la posición social o de la riqueza. El sufrimiento, el dolor, la enfermedad y la muerte son comunes a la humanidad.

Ahora no es el momento de juzgar o condenar a nadie, más bien es tiempo de preguntarse: “¿por qué?” o “¿cómo?” y hacerlo a la luz de nuestras actitudes para con la naturaleza y el ambiente que nos rodea. Si concebimos el coronavirus como una reacción de la creación que busca defenderse de los daños que la humanidad ha provocado, entonces debemos preguntarnos: “¿Cuál podría ser la contribución que yo y cada uno de nosotros podemos ofrecer para resolver esta situación?” Los sanos entre nosotros no son menos culpables de cuantos han sido infectados por el virus. “¿Creen ustedes que esos galileos sufrieron todo esto porque eran más pecadores que los demás? […] ¿ O creen que las dieciocho personas que murieron cuando se desplomó la torre de Siloé, eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén?”, pregunta Jesús (cfr. Lc. 13, 1-5).

Todos estamos en riesgo ¡individualmente, socialmente, a nivel nacional e internacional! En Italia han sido suspendidas las celebraciones litúrgicas en las basílicas, catedrales y parroquias; suspendida también la alegría de los matrimonios, y los muertos sepultados en forma estrictamente privada. Esta situación amenaza con apagar la paz interior y la alegría; y peor aún, ya que el virus continúa difundiéndose.

San Francisco de Asís hizo justicia a los leprosos de su tiempo. Los reconoció como imagen de Dios; les devolvió su dignidad y se puso a servirles (cfr. Testamento FF 110). Nuestros frailes en todo el mundo, también manifiestan esta misma justicia para con los hermanos de Italia y de todos los demás países gravemente afectados por el virus. Aseguramos nuestra oración en favor de todas las familias que han perdido a sus seres queridos y les reiteramos nuestra cercanía; junto con ellos sufrimos su mismo dolor en nuestro corazón. En el espíritu de nuestro Padre seráfico, no queremos discriminar a nuestros hermanos y hermanas en cuarentena. Acompañemos la Italia, tierra del Pobrecillo de Asís, y a cuantos se encuentran en el dolor, con nuestras oraciones y el ayuno cuaresmal, para que mediante la intercesión de la Madre Inmaculada y de nuestro seráfico padre San Francisco, el mundo pueda verse libre del flagelo de este virus terrible.

Para Italia, es ésta una Cuaresma sin precedentes: basílicas, catedrales, parroquias y santuarios están vacíos; sin embargo, las casas están llenas de personas, padres e hijos. La hermana madre tierra descansa y el nivel de smog desciende inmediatamente. Las familias se organizan con las cosas esenciales y reducen los gastos; tal vez harán uso de algunos de sus ahorros; la producción de los deshechos se reduce drásticamente en tan sólo un mes. ¿Podría ser ésta una “Cuaresma ecológica” en la que aprendamos a vivir sin cosas superfluas? Precisamente el Papa Francisco afirma: “menos es más” (Laudato Si’ 222).

Fray Joseph BLAY,
Delegado general de Justicia, Paz e Integridad de la Creación

Misión de Verano 2020 (II)

“Quiero ser Evangelio viviente…”

Los pies de los jóvenes misioneros franciscanos
Las palabras de la canción “Francisco Evangelio viviente” son los que los jóvenes misioneros franciscanos de Copiapó, Santiago y Curicó vivimos durante diez días en la misión de Capitán Pastene – Lumaco 2020. En esta misión, 54 jóvenes, adultos y 5 frailes de las tres ciudades nos embarcamos en un viaje de encuentro con Cristo en esta localidad de la región de la Araucanía desde el día 7 de Febrero hasta el 17 del mismo mes y nuestro lema fue “La vida no queremos balconear, un Dios de amor venimos a anunciar”.

Visita a las comunidades
La misión 2020 tiene un sabor distinto a otras misiones que he participado, como misionera hace aproximadamente 6 años, me hace pensar y sentir que este encuentro con Cristo fue mucho más profundo; puesto que observaba como el grupo de misionero se sentía muy acogido por la comunidad, que ellos siguiendo el ejemplo de Jesús con este carisma franciscano, se sentían entregados a todo aquel que requería su ayuda, ya sea para cortar las ramas de un árbol porque la familia no podía o simplemente acompañando a las personas que desde hace mucho vivían solas y que el encuentro con ellos era un encuentro con Cristo.

Los misioneros saltando de alegría.
Me llena de emoción ver que generamos un impacto en la comunidad, en ver a una señora que era bastante mayor jugando feliz con los misioneros porque sentía el gozo de tener a Jesús en su corazón y se contagiaba con el resto. Igualmente, a modo de comunidad franciscana fuimos creciendo, porque en este tiempo juntos fuimos notando el cómo hemos ido evolucionando, que tenemos hermanos menores nuevos que debemos seguir guiando y que nuestros hermanos que llevan mucho tiempo en esta familia franciscana son capaces de acogerlos y de crear este solo cuerpo que a veces uno no imagina que está presente, pero que lo estaba al momento de comer juntos, de crear fraternidad, de preocuparse del otro cuando estaba enfermo o simplemente darnos ánimo cuando el cansancio nos vencía. Son los momentos en que Dios nos acompañaba y que nosotros nos abandonábamos en él para poder seguir sus caminos.

Las tres comunidades se hicieron
una sola comunidad y familia franciscana
Sin duda alguna puedo decir que cada una de las personas que vivió esta misión se entregó por completo a ella. Como se dice en el evangelio, los jóvenes dieron su vida por Dios y ganaron el cariño de una comunidad, pues ellos dejando sus vacaciones, sus comodidades y sus familias, decidieron embarcarse en este viaje que requería una entrega completa y que al final ganamos una familia franciscana donde cada uno sabe que es miembro de ella. Esperamos que cada comunidad  pueda transmitir en su ciudad la alegría del encuentro con Cristo que cada uno pudo vivir.

Barbara Stuardo
Misionera Santiaguina

jueves, 12 de marzo de 2020

MISIÓN DE VERANO 2020 (I)

Grupo misionero 2020

Desde el 07 al 17 de febrero del presente año, un grupo de 55 jóvenes misioneros franciscanos de: Copiapó, Santiago y Curicó en compañía de los frailes: Fr. Christian BORGHESI, Fr. Irinel DOBOŞ, Fr. Matteo MARTINELLI, Fr. Emilian DUMEA, Fr. Matej MILIC’, el postulante Benjamín CASTRO y dos jóvenes del grupo vocacional, Evangelizamos en la región de la Araucanía, Sur de Chile, específicamente en la zona de Lumaco – Capitán Pastene. En esta misión nos acompañó el lema: “LA VIDA NO QUEREMOS BALCONEAR, UN DIOS DE AMOR VENIMOS A ANUNCIAR”, siguiendo con ello el consejo del papa Francisco a los Jóvenes de no perderse la vida y dejando de lado las oportunidades de ayudar al hermano. Durante los 10 días nos hospedándonos en la Escuela italiana de Capitán Pastene, llevando así a cabo la misión de verano 2020.

El grupo de jóvenes fue recibido por el párroco Claudio AGUIRRE junto con la comunidad de la parroquia San Felipe Neri de Capitán Pastene en medio de cantos y bailes típicos de Chile.

Formación de los misioneros.
El segundo día durante la jornada de la mañana recibimos una formación personal para posteriormente llevar la palabra de Dios a la comunidad. En la tarde un grupo de jóvenes comenzaron con la construcción de dos medias aguas para Don José y Don Francisco, personas en situación precaria que solicitaban la ayuda, mientras que el resto de jóvenes nos dedicábamos a realizar la misión puerta a puerta para evangelizar y conocer a la comunidad.

Construcción de mediagua.
El día martes 11, además de la construcción y de evangelizar en el pueblo, otro grupo de misioneros fue a la radio de la localidad de Lumaco, Radio Nativa, en donde se dio a conocer nuestra visita como jóvenes misioneros franciscanos con la finalidad de que el pueblo conociera la labor que se iba a realizar. En la jornada de la tarde se rezó el Rosario por las calles de Capitán Pastene, junto con los feligreses del lugar.
Al siguiente día, los misioneros compartimos un día de “paseo” en donde visitamos el Monumento Nacional de Contulmo, tierra de descendientes alemanes, Monumento que actualmente es administrado por la Conaf. Luego de recorrer el lugar se celebró la Santa Misa en medio de la reserva nacional.

El día jueves 13, se realizaron bautizos y misas en los campos, además de una segunda visita a la Radio Nativa de Lumaco, mientras que otros dos grupos de jóvenes fueron a los pueblos de Pichipellahuen y Manzanares a compartir y llevar el evangelio a la comunidad, quedándose a dormir con las familias que se encontraban allí siendo así su retorno el día viernes.

Misionando con los frailes.
Ya en los últimos días de la misión, desde la parroquia San Felipe Neri de Capitán Pastene se inició durante la tarde del viernes 14 el vía crucis franciscano que culminó en el cementerio de la localidad.
Cabe destacar que todos los días en grupos de 10 misioneros compartimos el almuerzo de forma gratuita en el Ristorante Italiano “Anita Covilli” de Capitán Pastene, junto a otras atenciones que mediante nuestra peregrinación por la zona fuimos recibiendo por parte de las familias.

Finalmente, el día domingo 16, nos despedimos con una Misa Solemne junto a la comunidad en donde se presentaron nuestras pecheras que nos identificaban como jóvenes misioneros Franciscanos e Imágenes con oraciones de recuerdo para la comunidad, resaltando el lienzo que nos acompaño durante esta maravillosa experiencia. Una vez culminada la Santa misa el pueblo nos ofreció un abundante cóctel. Además, durante la jornada de la tarde se realizó una tarde cultural en donde hubo bailes típicos de Chile acompañados de un poco de humor.

Bailar la vida.

Resaltando que nosotros como jóvenes misioneros franciscanos no dejamos en ningún momento de lado la ORACIÓN que nos recarga y llena de energía el alma.


Paz y bien

Daniela CRISÓSTOMO
MISIONERA

lunes, 9 de marzo de 2020

Testigos de la Esperanza: Intercambio de Iglesias Hermanas Chile - Italia

Hace aproximadamente dos años y medio atrás se nos invitó a un grupo misionero de la parroquia Jesús de Nazaret de Curicó a un intercambio de Iglesias hermanas: testigos de la esperanza en Italia, con la finalidad de conocer y empaparse de la espiritualidad franciscana en su plenitud. Dicha experiencia se llevó a cabo entre el 03 y el 23 de febrero del presente año, acompañados por Fray Tullio, misionero en Chile y Fray Valerio secretario de las misiones provinciales, los dos frailes de la “Provincia Italiana de sant’Antonio di Padova”. 

En Asís, la plaza superior de la basílica
de San Francisco
La experiencia misionera tuvo grandes momentos que marcaron el corazón de cada uno de los participantes de esta misión, se comenzó en Roma en la XXXI Asamblea Misionera Franciscana de los Frailes Menores Conventuales aérea FIMP, donde pudimos compartir cómo se vive el cristianismo en Chile y sobre todo cómo nos comprometemos como pastoral juvenil en el servicio misionero hacia el pobre, como nuestro padre San Francisco nos invita en su espiritualidad. En el momento fraterno de la noche hemos podidos compartir nuestras tradiciones culturas, canciones, la comida italiana y como siempre pasa en los momentos de fraternidad, las distancias se achicaron y las distintas diversidades se transforman en fuentes de alegría y se termina enriqueciéndose recíprocamente.
Cruz San Damián en la Basílica
de Santa Clara

Entre el 04 y 07 de febrero nos dirigimos a lugares de plena devoción franciscana en la ciudad de San Francisco y Santa Clara, Asís, donde nos impregnamos de la emoción de estar ante el Crucifijo de San Damián y preguntarle con el corazón abierto al Señor “¿qué quieres que haga yo en tu Iglesia?”. En la Basílica de san Francisco de Asís hemos sentido mucha paz para encontrarnos en el lugar donde está la tumba de San Francisco y orar por nuestra Iglesia chilena y por nuestro País que tanto necesita justicia, paz y reconciliación. También en los otros lugares franciscanos Porciúncula, el eremitorio de Rivotorto, basílica de santa Clara entre otros, la emoción fue bastante fuerte en el pensar que estos lugares son llenos de historia  y espiritualidad franciscanas.

En la basílica de San Antonio de Padua
Desde el 08 al 11 de febrero nos dirigimos a Padova, pasando por Longiano para conocer la fraternidad de los Frailes en esa ciudad y reencontrarnos con la familia de hermanos misioneros Angela y Salvatore y sus hijos. La familia Macca estuvo en nuestro País para algunos años como misioneros en la comunidad de Copiapó y compartir la vida fue algo bonito. Una vez en Padua pudimos conocer lugares antonianos importantes para nuestra espiritualidad, entre ellos compartir la fraternidad con comunidades de la Arcella, del Instituto Teológico de San Antonio, Camposampiero, Monselice, Noventa Padovana y terminar con la linda Basílica del Santo. Todos lugares ricos en esperanza y fe para llenar los corazones de cada uno de nosotros como misioneros y motivarnos a transmitir la alegría del evangelio en nuestro País. Es en esta ciudad, donde nos reencontramos también con fray Augusto, joven chileno y curicano que se encuentra en su proceso de formación en la Orden Franciscana Conventual y del cual nos sentimos muy orgullosos.

Entre el 12 y 13 de febrero tuvimos la posibilidad de visitar la comunidad de Treviso y conocer la fraternidad de San Francisco en los hermanos de ahí, darnos cuenta que la perfecta alegría está en la simplicidad del día a día. El 13 de febrero, fue un día lleno de emociones y sentimientos encontrados visitando a fray Pedro Beltrame en el convento de Pedavena, fraile misionero y fundador de la Delegación y que estuvo en Chile por varios años. Este día estará en nuestros corazones por siempre ya que hemos descubierto que ser testigos de la esperanza es una tarea hermosa y enriquecedora, y que se crece humanamente y espiritualmente con gestos sencillos y fraternos como regalar un poco de tiempo a un hermano anciano y enfermo. Para sentirse feliz y para ser verdadero misionero franciscano no son necesarias grandes obras, en realidad lo que verdaderamente sirve es un corazón humilde, sencillo y puro.   

Del 13 al 15 de febrero visitamos el pueblo natal de nuestro fraile y amigo Fray Tullio Pastorelli: Coredo. Fueron días de encuentros, oraciones, compartir y conocer a todos quienes han sido parte de la fe franciscana y acompañantes de nuestro querido sacerdote chileno y curicano, hemos podido también disfrutar de las maravillas del paisaje y la belleza de naturaleza trentina.

En la Basílica de San Antonio de Padua
El 16 de febrero tuvimos la oportunidad de celebrar en la Basílica de San Antonio la conmemoración del hallazgo del cuerpo de san Antonio, participar con devoción, fe y humildad en la eucaristía, pidiendo desde lo más profundo de nuestros corazones por nuestro País paz y serenidad, por nuestra iglesia chilena misericordia y tranquilidad, por las familias, los jóvenes y los ancianos salud y sabiduría de vida; finalmente hemos puesto bajo el amparo de san Antonio nuestra comunidad parroquial en Curicó; para que sea siempre instrumento de comunión, de fraternidad y de crecimiento en la fe.

Finalmente entre el 18 y 22 de febrero, en la parte culmine de nuestra experiencia misionera viajamos a Roma a conocer los lugares emblemáticos de este hermoso País, pero el llamado especial fue estar presentes en la catequesis del miércoles y escuchar al Papa Francisco, quien a través de su testimonio, revitalizó nuestros corazones, dándonos energías para poder ser testimonios vivos de esta linda experiencia durante veinte días. En esta estadía romana hemos podido conocer varias experiencias franciscanas: la primera en el convento de san Teodoro hemos encontrado el hermano Maximiliano Kolbe con su lindo testimonio de mártir de la caridad, y la segunda el viernes en la tarde poco antes de regresa a nuestro lindo Chile, en la Curia General, animados por fray Rogerio Pereira, Asistente General FALC conversar sobre cómo vivir en concreto y hoy día en América Latina el ideal franciscano y como nosotros laicos podemos encarnar y testimoniar la espiritualidad franciscana tan linda y actual.

Basílica de San Francisco de Asís.

Damos las gracias infinitas a cada una de las personas que nos encontramos en este lindo peregrinar por Italia, gracias por las palabras de aliento cuando las necesitamos, por los momentos de oración, encuentro y de fraternidad. Guardaremos y atesoraremos cada segundo vivido en esta linda experiencia misionera y prometemos intentar ser fieles seguidores de nuestro padre Francisco y su espíritu humilde y noble, ser testimonios de fe y esperanza para quienes nos rodean y ayudar desde el corazón a todos quienes lo necesiten.

Verónica Ríos Cáceres 

Jubileo 25 años de la Delegación de Chile

       Del 16 al 19 de noviembre de 2020, los hermanos de la Delegación junto con los dos formandos actuales, se reunieron en Santiago para ...